jueves, 26 de septiembre de 2013

Soneto

Que soneto más hermoso,
el que crea el viento con tu cabello,
en la plaza pueblerina,
llena de mil ilusiones.

Que destellos dan tus ojos,
bajo la luz de la luna,
que nada envidiarían,
a la luz de un arco iris.

Y esos tus dulces labios,
que son más rojos que la grana,
que me recuerdan la sangre,
que en mi corre sólo al verte.

Que suaves son tus manos,
que al tomar las mías tristes,
se me hacen a las nubes,
que rodean el firmamento.

Y tus palabras que canciones,
me recuerdan cada instante,
que por oírla yo deliro,
y sin ellas muerte padezco.

Y la belleza de tus piernas,
que sostienen a tus pasos,
que caminan presuroso,
hacia un infinito paraíso.

Que hermosa tu presencia,
y más si te me acercas,
para compartir mi vida,
aunque sea por un minuto.

Y cuando llegas al umbral,
de las puertas invisibles,
de lo real e imaginario,
de mi mente atormentada,
por tenerte tan distante.

Y es que eres tan perfecta,
que no existe otra hermosura,
que bajo el cielo se fijara,
para adornar lo ya existente.

Que soneto más hermoso,
es el verte aquí llegando,
entre sonrisas mañaneras,

de este día que fenece.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Santuario

Los invito amigos a conocer nuestra nueva página de Facebook dedicada a la fe Cristiana, y a la veneración de la Madre del Señor, María Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas; la cual se encuentra en el Santuario más bello de América... Invitados todos a visitarlo.

martes, 27 de agosto de 2013

Cadenas

Quitar esas cadenas que nos atan,
es como pretender crear el universo
desde una idea difusa,
para que no sea más que una entelequia.

Quitar esas cadenas que nos atan,
es como intentar poner el firmamento
como suelo firme tras nuestros pasos,
y que las estrellas del mar alumbren,
en las más profundas tinieblas.

Quitar estas cadenas,
es la más fina utopía de un filósofo,
que pretende cambiar el mundo
con tan sólo un par de ideas,
que sabe jamás serán escuchadas.

Quitar estas cadenas que condenan,
es pretender robarte un beso que no quieres,
cuando ausente a miles de kilómetros,
no me queda más que tu recuerdo.

Y es pretender que entre las arenas
de un desierto que inmenso se presenta,
se encuentre un baúl de mil tesoros,
y en el en oro puro, la dulzura de tu nombre.

Así es quitar estas cadenas que nos atan,
que alejan estas ansias de tenerte,
un imposible que de amor sé se convulsionan,
y que nadie puede reanimarlas.

Es revivir un par de amantes,
que en amor se han entregado su esperanza,
entre líneas de un libro que empolvado,
recuerda la tragedia de la vida.

Quitar estas cadenas que nos atan,
imposible resulta si no quieres,
suspirar por algo que posible
sólo se presenta en un mundo paralelo,
o en los sueños que en la mente de amante
se presentan al declinar la luz del día,
entre lunas que diversas nos figuran,
que en un instante se realiza la utopía,
de encontrar lo que siempre se ha buscado.



Falló

Falló la última palabra,
en las ganas de jamás perderte,
buscaba un amor verdadero,
y sólo espinas encontraste conmigo.

Falló estas ganas de amarte,
por el deseo de poseerlo todo,
olvidando que contigo tenia
el universo en un sólo beso.

Falló el convertirme en tu sueño,
y me volví una cruel pesadilla,
pues te dejé mil espinas grabadas,
por palabras que jamás se olvidan.

Y tú que compartiste tu vida,
entregándome todo sin reserva,
y yo reservando la mía,
por el miedo a un día perderla.

Falló el deseo de tenerte,
para curar así mi soledad,
y hoy que despierto del sueño,
descúbrome más solo que ayer.

Y ahora sé que guardar los secretos,
lastimó lo que juntos formamos,
pues fue como arena movediza,
que de a poco se llevó lo querido.

Y hoy no me quedan palabras,
para traer eso que se ha perdido,
en la danza que se viste de elegías,
y entre el llanto se viste de luto.

Falló todo aquello que quise,
y que se perdió por las fallas que tuve,
dejándome sin oportunidades posibles,
de evitar esas miles de fallas,
que evitarlas posible hubiese sido,
si te hubiese amado de verdad.

viernes, 23 de agosto de 2013

Anónimo

Quiero quedarme en tus ojos, 
como el rayo de luz matutino, 
para alumbrar esas noches de ensueño, 
que se fija tras luz de mil estrellas.

Descubrir tus secretos enteros, 
que se visten de mil ilusiones, 
y ocupar un espacio entre ellos, 
para hacerlos todos realidad.

Entrar a un espacio vacío, 
para ocupar los espacios que quedan, 
en esos suspiros que lanzas, 
al mirar el reflejo de la luna, 
que se enmarca entre tu ventana, en medio de cielos despejados.

Y ser el viento que suave se escapa, 

entre la brisa augusta del verano, 
de un agosto en que sueñan los niños, 
por ver volar sus profundos deseos.

Quiero ser la luz que penetra tus ojos, 

y que hace que brillen sin medida, 
develando toda esa dulzura, 
que se muestra tras una sonrisa.

Y el castillo que guarde presuroso, 

tus más profundos secretos, 
y cuya llave se guarde en misterios, 
para evitar que se pierda el ingenio.

Ser la llama que mueva por dentro, 

tu corazón lleno de riquezas, 
que quieren ser pronto descubiertas, 
para darlas todas sin medida, a quien de verdad las merezca.

Quiero ser lo que esperas, 

para así darte a ti tu descanso, 
e inundarte de un centenar de alegrías, 
como flores que adornan los prados, 
después de la mejor primavera.

sábado, 13 de julio de 2013

Quiero

Quiero levantarme con la luz de tu sol,
descubriendo tu mirada fija en un retrato,
que adornada con el dulce azul
de las nubes más celestes,
se ilumina ante el candor de tu sonrisa.

Quiero caminar tomado de tu mano,
bajo la tenue brisade la esquina de la plaza,
y decirte que eres bella sin medida,
mientras confundo entre las luces,
el brillar de tu mirada.

Quiero decirte princesa,
mientras pienso
en lo mucho que te quiero,
y en el infinito abismo ciego,
de saber que no sientas lo mismo.

Y entre prados adornados de mil flores,
quiero ver en cada una la semilla,
de lo utópico disfrazado de esperanza,
y de lo absurdo de parase fantaseando,
que quizás algun día,
al cruzar el umbral de la ventana,
de los sueños de un inquieto mago,
las miradas se confundan pasajeras,
en un te quiero que me sabe a la gloria.

Quiero caminar tomado de tu mano,
bajo la tenue luz que ya se marcha,
en la plaza de el más antiguo pueblo,
que dibuja en cada uno de sus lados,
el amor que desde dentro te profeso.

miércoles, 3 de julio de 2013

Amándote

Quiero escribir mil versos,
todos ellos narrando una historia,
entre diversos parajes del bosque,
y multiformes colores arco iris.

Dejar que en el viento transcurran,
los acasos más grandes del mundo,
entre lineas pintadas de hermosura,
y con el calor de tu mirada.

Quiero escribir mil versos,
mil historias que narren lo que has hecho,
cuando al despertar de la fe nos encuentras,
sedientos de amores perdidos.

Dejar que en el viento transcurran,
tus amores con los míos confundidos,
entre el llanto de tarde encontrarte,
y aún saber que así me sigues amando.

Quiero escribir mil versos,
todos ellos que lleven tu nombre,
para que así conquistar yo pudiese,
las dádivas de tu amor divino.

Y que muchos encuentren en tu nombre,
esa paz que en el corazón aflora,
al comprender que en medio de la ceguera,
puedes tu ser la luz que nos guía.

Quiero escribir...
más mil versos no son necesarios,
y sin embargo no son suficientes,
para alcanzar la magnitud de tu nombre.

Pues en la escena feliz del calvario,
en que derramas tu amor en mil gotas,
dibujas luminosos sonetos,
de los cantos de los enamorados,
que en tu corazón amantísimo,
encuentran el perdón requerido,
que no obstante es inmerecido.

Por eso, aunque mil versos te escriba,
Señor de amores enamorado,
en el corazón se transcriben las letras,
de quien ha encontrado paz en tu descanso,
y de quien sábese amado por siempre,
de Aquel que su culpa ha perdonado.

lunes, 6 de mayo de 2013

Temores

¿Dónde estás?
te busco sin hallar la luz del día,
te busco sin buscarte,
y con el miedo de quizá no encontrarte,
o de encontrarte y no saber como cuidarte.

¿Dónde estás?
te busco sin encontrarte,
y quizá sin querer buscarte,
por miedo a perderte siempre,
o tal vez a nunca tenerte
después de tenerte siempre.


¿Dónde estás?
me pregunto ante la luna,
cuando el sol apenas despunta,
entre la aurora y el anochecer,
entre tus miedos junto a mis sueños,
junto a tu rostro en mil espejos.

¿Dónde estás?
con el miedo siniestro de saberlo,
pues de verte en ansias yo me muero,
más muero del miedo de perderte,
en el siniestro de saberte ya perdida.

Y aún sin los temores infernales,
y esperando las celestes alegrías,
pregúntote dónde estás en el silencio,
mientras perdidos en medio de esta noche,
la luz de tu mirada en el cielo,
y los ecos que pronuncian ese tu nombre,
en los que te busco aún temiendo si te pierdo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Pensamiento



Quiero escribir bellas letras en la hoja de un árbol, 
con la sabia que brota de su tronco gastado,
 y usando para ello su corteza silvestre, 
que se ha envejecido siendo callado testigo de amores cercados.


Quiero escribirlos tomado de tu mano, 
para dibujar la silueta de tus tiernas mejillas , 
y así hacerlo testigo de lo infinito que eres, 
amor infinito de raíces trenzado, 
e iluminado por sus ojos celestes.

viernes, 8 de marzo de 2013

Cielo


Sólo una palabra es necesaria,
Mil silencios, un respiro y tu mirada
Que se clava en el azul celeste,
Que me trae los mil memorias sobre ti.

Sólo el arte de pintar en letras,
Esos mil suspiros tan precipitados,
Que sé lleva el viento hasta tu regazo,
Junto a mil recuerdos que llevan tu nombre.

Sólo bellas notas de las más astutas musas,
Dibujadas todas en un pentagrama
De cien mil colores inimaginables,
En un arco iris que riña con tus ojos.

Y entre bellas flores de bellos jardines
El regalo cierto del más bello cielo,
Que refleje toda esa hermosura,
Que se encierra misteriosa tras una sonrisa.

Sólo una palabra es necesaria,
Aunque basten los silencios,
Para descifrar misterios,
De lo profundo del alma.

Sólo una mirada que irradie,
El sol que por dentro abriga,
El misterio que oculto se cuela
En el infinito cielo.

Sólo una sonrisa de tu boca,
Esa misma que sonora hace eco,
En las olas del más vasto océano,
De colores fulgurantes y preciados.

Y entre la inmensidad de uno y otro,
Y entre todos sus colores,
Que se pose entre días y noches,
Los recuerdos de los más hermosos cielos.

Sólo el infinito cielo,
Que sé miras cada día que amanece,
Puede pintar en el alba de tu alma,
Los más bellos, puros, nobles sentimientos,
Que ahora entregas en cada sonrisa,
Cada gesto, y recuerdo que dimana,
En el ver de un cielo estrellado,
Que recorre cada codo de la mente,
En la búsqueda continua de tu rostro,
O al menos de tu imagen dibujada,
En los colores de mil estrellas fugaces,
Te vistan peregrinas en tu espacio,
Que en silencio las contempla en su viaje.

Sólo eso y quizá un poco más,
Si tan siquiera lo tuviera en mis manos,
Para adornar esta infinita atmósfera,
Que no es nada si no te encuentra a ti.

viernes, 5 de octubre de 2012

Miradas


Déjame mirarte fijamente
En el amanecer de la vida,
Cuando me va cayendo el ocaso
Y se acallan las palabras.

Déjame mirarte fijamente
Para descubrir lo que hay de eterno,
En esto que va muriendo
Con cada paso del tiempo.

Déjame mirarte fijamente,
Como si en un espejo se reflejara,
El universo tan infinito
Que se esconde en tu mirada.

Déjame mirarte fijamente,
Como el claroscuro ocaso de mi vida,
Entre mis canas que pintan tu juventud,
Cual primavera que jamás veré.

Déjame mirarte fijamente,
Puesto que la luz ya se me va acabando,
Y quiero descubrir los dioses
Que ya nunca volveré a mirar.

Déjame mirarte fijamente,
Leer en tus gestos las palabras eternas,
Deleitarme con las mieles
De lo sensato que tienes en tu silencio.

Déjame mirarte fijamente,
Como si tuviera la luna entre mis manos,
Y poder crear así un eclipse
Con esa luz que irradias al acercarte.

Déjame mirarte fijamente,
Y así poderte regalar como tributo
El último aliento de existencia
Para después perderme en el abismo,
En el que muerto para siempre
En poses del sarcófago eterno,
No pueda ya mirarte
¡Oh! Dulce luz radiante.

jueves, 27 de septiembre de 2012

viernes, 21 de septiembre de 2012

Cielos


Grana el cielo, color de estrellas,
Antesala de un gran suspiro
Bastante claro él como el lenguaje
Rodando tenue entre los mil vientos,
Increpados todos por tu sonrisa,
Elevados por tu mirada,
Lacerados por sentimientos
Atiborrados por mil silencios.

Más que las estrellas celestes,
Alrededor de luna redonda,
Renuevas toda esta alma mía,
Infundes toda tu luz celeste,
Sin más me quedo entre tus rayos,
Ondas todos ellos de mil palpitares,
Luces celestes que me iluminan.
 
Rosa eres que en campos creces
Ultima diosa de un gran olimpo,
Entre esos tus brazos que divinos
Das a los míos miles de vidas
Antes que ella misma se escurra.

Ilumina ahora esta pobre alma,
Más que el sol en mil ventanas,
Bastará tan sólo un suspiro
Antes que entre amores decese,  
Cuando al mirarte toda bella entre lunas
Un hálito de tus dulces mieles mitigue
A estas ganas tan mías de adorarte,
No sin antes morir por verte.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Diosa



Diosa de los mares,
De los huracanes que destruyen,
Eres tú que entre mentiras te camuflas
Para no perder lo de radiante.

Diosa de la muerte
Que de vida dulce te disfrazas,
Entre mantos negros que ocultan,
La frialdad que tu presencia acumula.


Diosa de los mares,
Que entre cantos enamoras al alma desesperada,
Mientras robas de su manto el suspiro que acumula
La deidad que da su vida en cada uno de sus respiros.

Mientras tanto te deleitas,
Cuando a tu campo entran,
Las desesperadas culpas,
Que sólo claman tu llegada.

Y sollozos y suspiros,
En cada manto de la muerte,
Dejan los cadáveres que dejas,
En cada paso del minuto.

Diosa de los mares,
Estás más clara que el celeste,
Entre astros que iluminan
Dejando el reflejo entre ventanas.

Diosa de los mares,
Que impetuosa pasas sin preguntas,
Como olas que arrecian entre piedras,
Y destruyen lo que en su paso encuentran.

 Diosa de los mares,
Nada a ti se te puede decir,
Pues te llevas las palabras
Y regalas el silencio,
Cuando llegando tu presencia,
Arrebatas el último aliento,
Para llevar a la eternidad.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Pasos


¿Escuchas el sonido del viento?
Puede ser que tu oído se altere,
Pero la muerte se siente tan clara
Como un clarinete fúnebre.

¿Miras el oscuro ocaso?
Cuidado tus ojos se enciendan,
Y veas como te derrumbas
En tinieblas de nieblas vespertinas.

¿Hueles el ambiente donde caminas?
El hedor de cadáveres sueltos,
Que tus pies ya pisan y destruyen,
Dejando algo tuyo entre sus huellas.

¿Escuchas el susurro del viento?
Melodías de muerte y de vida,
Es mi llanto que sabe a la lluvia,
Tan salado como el muerto océano.
 
Y sin embargo sigues caminando,
No te importa el abismo absoluto,
Sólo quieres perseguir a la muerte
Y quedarte reposando a su lado.

Y te vas a la selva oscura,
Allí donde moran los fantasmas,
Donde estaban tus huellas desde siempre,
Y que ahora regresa a tu morada.

En silencio, entre el viento huracanado,
Entre los sollozos de mil llantos alejados,
Como aullidos de las fieras que rapaces,
Se alejan acercándose en silencio
Solamente para devorar tu carne.