jueves, 10 de marzo de 2011

MIL CUESTIONES

Con el pasar del tiempo se descubre
El sentido siniestro de la soledad,
Cuando buscándote en mi espacio
Descubro que has dado vuelta atrás.

Que mientras te busco desesperado,
En este infierno que me carcome,
Tú vives lejos de mi mirada,
Y ya no queda más que contar.

Se vive entonces desesperado,
Tomando un trago de esta ausencia,
Mirando triste tu fiel sonrisa,
Cuando ya ni me quieres hablar.

¿Dónde quedaron los bellos frutos
Que entre besos se han sembrado?
Sólo recuerdos desesperados,
Que aniquilan en su mirar.

¿Cuál es el punto de un retorno
Que no ha dejado huella al andar?
Si en cada paso desesperado
Te vas volando a la infinidad.

Mientras poetas del mundo entero
Escriben versos para dedicar,
Y las canciones son letras muertas,
Que cuentan historias del más allá.

Mientras yo, sentado en el silencio,
Busco mirarte un día más,
En este espacio desesperado
Que pinta ausencia y soledad.

¿Dónde estás que no regresas
Para mis lágrimas consolar
En este valle de soledad?

Si solamente ha pasado el tiempo,
Y yo que te pedí una oportunidad,
Cuando al pasar una despedida
Tu rostro ya no pude mirar.

Y yo que te supliqué que no cambiaras,
Tú que me prometiste regresar,
Y me dejaste prisionero de ilusiones
Mientras esperaba un día más.

Pero pasó el tiempo y nunca llegaste,
Mientras el invierno se prolongó,
Y yo muriendo entre mis latidos
Me pregunto si volverás.

¿Por qué esta ausencia tú me legaste
Si de amor sólo te llené?
Y entre los lazos de mil palabras
Sólo tu nombre pude formar.

¿Cuándo perdí tu dulce sendero
Para que me dejaras en el laberinto?
Si cuando volábamos entre el viento
Me decías: por siempre será este amor.

Con el pasar del tiempo he comprendido,
El poco tiempo que me queda de respiros,
Pues te llevaste el aire que necesitaba
Entre un beso que fue sempiterna despedida.

Que me deslizo sin darme cuenta hacia el abismo,
Por recordar todas tus caricias enamoradas,
Pues sé que ese amor no fue fingido,
Y que en mis errores se fue muriendo nuestro Cupido.

Y ahora que de tu ausencia todo se pinta,
Sólo una lágrima que negra me acompaña:
Entre una lluvia de mil nostalgias incomprendidas,
Y la locura de verte en cada espacio.

Comprendiendo que se vive en esta guerra,
De voces perdidas que zumban en mis oídos,
Mientras se escapa el sueño de mis pupilas,
En una noche que de la muerte se ha pintado.

Y te digo, te hablo, te grito, suplico,
Camino, camino, vagando sin un sentido,
Ansiando esa tu voz dulce escuchar,
Para saber dónde queda el puerto hacia la felicidad.

Habla, habla te suplico,
Cuando al pasar del tiempo voy descubriendo,
Que te marchaste, dejándome este silencio,
Que ahora clama en los segundos de mi destino.

¿Y qué me dices en el silencio escrupuloso,
De este camino de mil tinieblas y laberintos?
Sólo tu imagen se me aparece, pero no habla,
Y todo es noche, valles de muerte, dos mil sepulcros.

¿Dónde estás que no regresas
Para mis lágrimas consolar,
Antes que este dulce trago de la muerte,
Me quite lo poco que queda de mí?

¿Dónde? Responde para buscarte,
Que correré miles de vidas sin yo cansarme,
Pues con el paso del tiempo voy descubriendo
Que mientras te espere jamás te perderás.

Qué te tendré en cada nota que yo escriba,
Si entre nubes corriese hacia el infinito,
Leyendo un versos que por su espacio es el más largo
Y sin embargo, es corto con lo que siento.

Dime al verlo tan sólo si me recuerdas,
Si ya ha muerto lo que sentías dentro, muy dentro,
Si eres feliz aunque no te tenga aquí a mi lado,
O tú me esperas entre mil fantasías.

Si al leerlo tu corazón ha palpitado,
Si tú sentiste esa magia que antes sentía,
O si una lágrima corrió por tus mejillas,
Mientras recuerdos llenaron las alacenas,
Que en tu alma se despejaron cuando marchaste.

Qué esta nota que se maquina y se titula:
De tu ausencia, algún poema, mil sentimientos
Se ha desprendido de mil cuestiones que no comprendo,
Desde que tú te marchaste hacia el horizonte.

Pues el sol se ha marchado del paraíso,
Ya que de tu ausencia este mundo se me pinto,
Después de haber soñado con el amor,
Presentado en el diario de un soñador.

1 comentario:

Sheila dijo...

Holaaaaaaaaaaaaaaaa... muy bien...!