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sábado, 8 de enero de 2011

Dame un minuto

Dame un minuto de tu tiempo,
Para decirte lo mucho que te amo,
Aunque sea el firmamento algo oscuro,
Y la lluvia se pose sobre tu ventana.

No me cierres la esperanza de tenerte,
Dame una oportunidad para decirte
Que te quiero desde el día en que sin verte
Supe que pasabas por mi lado.

Dame un minuto de tu tiempo,
Para desahogar este amor que está por dentro,
Quemando como fuego que acrisola,
Y que tan sólo tu nombre ha musitado.

Regálame el amor que necesito,
El posarme en tus brazos enamorado,
No deseo nada más que eso,
El saber que te tengo aquí a mi lado.

Dame un minuto de tu tiempo,
Sólo eso y después la vida entera,
La oportunidad de llevarte a mi lado,
Por caminos que los dos no conocemos.

Y si acaso no parece convincente,
Arriésgate conmigo un solo minuto,
Sólo quiero hablarte al oído,
Y decirte lo mucho que te quiero.
 
Dame un minuto de tu tiempo,
Y seré esclavo de esa tu dulce sonrisa,
Mientras las estrellas que se encuentran tan arriba,
Se abajan para hacer de celestinas.

Tan sólo quiero que me escuches un momento,
Que me des una oportunidad,
Y veras que con el roce de mis manos,
Sentirás el calor de estos mis labios.

Dame un minuto de tu tiempo,
No me importa si termino desahuciado,
Quiero tan sólo que me des por un segundo,
El amor que tú me puedes dar.

Y si acaso al terminar la primavera,
Un invierno le llegara a mi vida,
El sol de tu memoria sería mi guía,
Para llegar nuevamente hacia tus brazos,
Y comenzar con nuestra propia historia.

Dame un minuto de tu tiempo,
Y yo te doy la vida entera de tributo,
Que si me queda un espacio de mi vida,
Es sólo tuyo en un minuto de tu tiempo.

miércoles, 5 de enero de 2011

Mañana

Mañana vivirás eternamente
Entre las mil estrellas de mi alma enamorada,
En un verso, en mil palabras, en un suspiro,
En una idea que es retrato de amor sincero.

Entre un lucero celeste que mis días ilumina,
En este cielo que veo en medio de tus ojos,
Vivirás eternamente en mis sueños,
En historias bohemias de felicidades.

Mientras tanto yo siento apesadumbrado,
Como este frio de no verte me está matando,
Esta ausencia de tus palabras me tiene sordo,
Y sin tus cálidas manos me estoy muriendo.

Mañana vivirás eternamente,
Entre mis versos, mis cantos e historias,
En cada libro que se escriba,
En un Neruda, en un Bocelli, en un Picasso,
En medio de flores y sirenas,
Entre el mar de mil amores.

Entre celestes dioses de Olimpos lejanos,
En este corazón que amante te espera,
En la sangre que hierve con verte,
En cada camino que me lleva a tus pasos.

Mientras tanto yo siento que muero,
Entre mil soledades de tenerte lejana,
En el miedo siniestro a que nos descubran,
O quizás de sabernos más enamorados.

Y muero por verte, y por no tenerte,
Porque sé que entre el viento me escribes mil versos,
Que piensas y sientes, amas y vives,
Que me besas en sueños y es una locura.
 
Mañana vivirás eternamente, pues te he eternizado,
En mil notas de canciones, y versos al viento,
Entre sueños y fantasías que por ti he descubierto,
En la imagen del día que te ha inmortalizado.

Entre mil primaveras después del otoño,
En mil pensamientos que son tuyos y míos,
En un déjame decirte que me suena a locura,
Y en mil cosas más que juntos vivimos.

Por eso es que muero, porque es imposible,
O porque es tan posible que suena fantasía,
Después de que los miedos huyan vagabundos,
A la morada de muertos que serenos esperan,
Por vernos unidos, tomados de manos,
Entre un beso enamorado que es un elixir,
De eternos amores que bellos se descubren,
Cuando sabes sincero que el amor está junto a ti.