jueves, 17 de noviembre de 2011

CONFUSIÓN

Un día vienes y al otro te vas,
Como si nada hubiese pasado,
Dejando la soledad en la casa,
Y las flores nuevas marchitas.

Esas mismas que con ganas cultivé,
Que fueron pensadas para que reposen,
En tus manos amantes que llegaron,
Cuando yo nunca las llamé.

Un día vienes y al otro te vas,
Sin explicación aparente que descanse,
Este abatido corazón amante,
Que sólo espera que vuelvas a llegar.

En un conteo de minutos casi eternos,
Que en nada se parecen a la muerte,
Pero que con su muerte por segundos,
Me laceran en lo profundo hasta aniquilarme.

Un día vienes y al otro te vas,
Sin palabras comprensibles que descifren
Lo que pasa al día siguiente con tu ausencia,
Poniendo en mí una prueba del amor.

Sin saberlo, sin pensarlo, sin decirlo,
Sin tomar la decisión de averiguarlo,
Esperando simplemente el nuevo día,
Para volver a proponerte el amor.

Un día vienes y al otro te vas,
Y yo que tengo ganas de llevarte más allá,
Hacia el sol que ya reposa en soledad,
Y que quiero regalarte con un amanecer.

Hacia el infinito firmamento que contemplo,
Cuando no te encuentras a mi lado,
Sin saber si en otros brazos tú te encuentras,
O quizás es simplemente un descanso.

Un día vienes y otro te vas,
Mientras yo pierdo esperanzas al marchar,
Y pensando que en lo eterno yo te espero,
Cuando ya todo empieza a perecer.

Pues tu ausencia me hace un daño inmortal,
Es como una dura prueba que yo quiero superar,
Mientras te pido ansioso que ya no te vayas más,
Y te quedes a mi lado para siempre, hasta el final.

Un día vienes y otro te vas,
Y se desgaja el calendario que me recuerda el ayer,
Mientras yo solamente te quiero decir,
Que si decides regresar me lo digas para esperar.

2 comentarios:

Ramon Bonachi dijo...

Precioso poema amigo sisfrute de sus letras , aunque fueran tristes de su fiel inspiracion salieron bellas ,

Andrés Delgado dijo...

Gracias amigo, me alegra que las hayas disfrutado, espero la compartas, y seguiré dando otras tantas.